Calle de Santa Columba

¿Quién no ha pasado por ella? Tanto segovianos como visitantes la hemos transitado, aunque quizá sin saber muy bien el nombre. Si me preguntaran a mí, lo de calle me lo saltaría, directamente son “las escaleras de Santa Columba”.

Esta calle se encuentra en pleno centro neurálgico de la ciudad de Segovia, junto al Acueducto, y debe su nombre a la Iglesia con esa advocación construida en el siglo XII y cuyos restos estuvieron en la zona hasta el primer tercio del siglo XX.

Desde finales del siglo XI se lleva a cabo la repoblación de la ciudad de Segovia. Es a partir de ese momento y sobre todo durante el siglo XII cuando se va configurando la imagen del actual centro de la ciudad. De todos los edificios que se construyeron en aquel momento algunos de los que tenían más importancia y por eso han llegado a nuestros días son las iglesias. De los muchos palacios con los que también contamos en Segovia podemos hablar en otro momento.

La iglesia que aquí se encontraba fue construida en época temprana tras la reconquista de Segovia o incluso antes, según algunas fuentes. Por lo que sería de estilo románico como otras muchas de esa época en nuestra ciudad y probablemente con alguna parte mudéjar. Al ser una zona de la ciudad bastante poblada, pronto se convirtió en una de las principales parroquias de la ciudad.

Su ubicación en el que pudo ser un arenal de rampas para acercar la piedras que formarían el Acueducto, hizo que tuviera que ser posiblemente reformada en distintas ocasiones. 

Plaza del Azoguejo y la Iglesia de Santa Columba por José María Avrial y Flores

Finalmente en 1818 su torre se derrumbó y seguidamente el resto del templo. 

A partir de ese momento comenzó el proyecto para reconstruir la iglesia, el cual se inició con ganas levantando los muros exteriores con rapidez, pero la reorganización parroquial de 1843 hizo que el culto pasase a depender de San Millán por lo que la nueva iglesia ya no tenía sentido.

Hubo un primer proyecto de mercado público hacia 1860 que no se materializó. A principios del siglo XX el Ayuntamiento compra el terreno con la ruina de aquella iglesia inacabada y de nuevo se proyecta la ejecución de un mercado público, en ese caso modernista, en ese lugar, y que como sabemos tampoco se llevó a cabo.

Plaza del Azoguejo hacia 1865

Ya en 1931, como recuerda la inscripción en su entrada, se levanta el actual edificio que acoge el CRV en el espacio que quedó una vez derribadas las ruinas. 

Desde ese momento muchos y variados han sido los usos del mismo. Los más recordados el Café Columba (local pionero en la ciudad) y las Galerías Santa Columba (donde se podía encontrar todo tipo de electrodoméstico). Siempre recordando en sus nombres comerciales el nombre de la iglesia desaparecida.

Imagen de mediados del siglo XX con los toldos de diversos comercios.

El vestigio religioso del templo es la pequeña capilla dedicada a Santa Columba que se encuentra en la terraza superior. En este lugar en ocasiones se lleva a cabo alguna celebración litúrgica. También podemos contemplar parte del retablo que hubo en la iglesia en el Museo Provincial de Segovia. Recomiendo la visita al Museo por esta y otras piezas de su colección permanente.

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